Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2011

No me rendiré...

Hoy al igual que los otros 364 días del año, un suspiro, una sonrisa, una foto, un recuerdo, una canción o simplemente una caricia dada por mis propias manos, son capaces de elevarme hasta lo mas alto sintiendo como el terrorismo emocional de mis sentimientos es capaz de salir una y otra vez de lo mas dentro para florecer y luchar por algo que en lo que solo mi corazón cree... Lucha hasta que te mueras por vivir tu vida, eso es lo que dice; pero como luchas cuando no puedes ponerte frente a frente a tus miedos, te das cuenta que solo hay una vida por vivir, y que si no eres capaz de levantar el vuelo, fabrica tus propias alas blancas, póntelas y salta desde lo mas alto... si caes lo único que tendrás que hacer es fabricar otras alas... y volver a empezar. Cueste lo que cueste, duela lo que duela, siempre seras tú; si no es en esta vida, sé... que algún día nos encontraremos y la eternidad se apoderará de nuestras almas uniéndolas para siempre...

No e aprendido a perder...

Me hago de lluvia y fuego, y después, al mirar en mi mente me doy cuenta de que mi ego tiene depresiones y ¿Qué quieres que le haga? Yo sólo me prometo no recordar que no fui yo, ni eres tú. Lo que parece, es que la pereza me hace pensar en todo, en un plan B para odiarte, pero siempre por amor al odio. Y es que después de todo, me doy cuenta de que quisiera hablarte de mi rabia y experiencia; esa última basada en una y tantas reanimaciones de mi alma y cuerpo. Ahora bien; reviento el techo de mis dudas. Siento el silencio de mis palabras y la sinestesia de mi entorno acaba por dejarme en coma... Por que todo esto no es más que un terrorismo emocional, sólo espero que todo pase y esta triste agonía por fin me deje respirar. Uno, pronto, ahora. Me pregunto que quién eres y me convenzo a mí misma de no mirar atrás...Por que te quiero, y eso es lo que no ha cambiado. Bueno, es evidente que estoy echa un lío, porque después de todo supongo que aún no he aprendido a perder...

Fin.

Hoy voy a complicarme la vida; cerraré puertas y abriré mareas para que me curen las heridas. ¿La sal escuece? Pero, ¿Y qué? Lo que no jode en esta vida es porque está bajo mis pies. Y es que ya son 21 años, dos mil caídas y mil millones de ralladas que he sabido masticar y hoy puedo decir que, aunque haya sido poco; he volado y he llorado, valorado, perdido, ganado y malgastado mas de lo que debería.